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Sri Lanka

Sri Lanka

Sri Lanka es un pais combinando templos ancestrales, naturaleza, vida salvaje, fauna y exóticas playas de arena fina, cocoteros y aguas cristalinas. acr844e

Pais con el mayor rebaño de elefantes en cautiverio en el mundo. Los monumentos de POLONNARUWA, una ciudad medieval bien conservada con 4 imágenes grandes de Buddha. Las cuevas de Dambulla, estructuras de piedras, reconocido por Unesco como patrimonio de la humanidad. Las plantaciones de té, una reserva de animales con cascadas, una fortaleza de siglo XVIII construido por los portugueses, todo eso y mucho mas con Virat Tours.

Colombo

La Mezquita Jami-Ul-Alfar, con sus exterior rojo y blanco a rayas horizontales, es una joya psicodélica muy fácil de identificar a cuadras de distancia. Nos quedamos apreciando el lugar por un rato, y pensando lo difícil que sería encontrar a Wally si se escondiera acá.

También hay varios templos hindúes por la zona, con sus entradas bien cargadas de deidades como es típico en el Sur de India; el más famoso es Sri Kailawasanathan Swami Devasthanam Kovil, que también lo encontramos de casualidad cerca de la estación Fort y resultó ser el más antiguo de Colombo y uno de los más grandes. Una maravilla por fuera, pero nada especial por dentro. El templo también es bastante famoso por lo insistente que se ponen algunos “guías”, que se acercan a hablarte haciéndose los simpáticos, para después pedirte donaciones.

Anuradhapura

En la ciudad antigua de Anuradhapura se encuentran los restos de la ciudad más antigua de Sri Lanka, capital del país por más de mil años. No es un complejo arqueológico cerrado, sino que vive gente; hay negocios, correo, hospital, escuela y hasta salón de belleza. La mayoría de las ruinas están muy deterioradas.

Las ruinas más destacadas son la Dagoba Jetavanaramaya, una enorme construcción de ladrillos que en su momento fue la segunda más alta del mundo, después de las pirámides de Egipto; y la Dagoba Ruwanwelisaya, la más grande y antigua de Anuradhapura, aunque la pintura blanca esconda sus años.

Dentro del complejo también está el Sri Maha Bodi, árbol sagrado para el budismo, ya que bajo uno de esta especie Buda llegó a la iluminación, y segundo lugar más venerado del país después del Templo del Diente en Kandy.
Todos los Bodis son venerados por los budistas, pero éste tiene especial importancia porque, según dicen, nace de un bulbo del mismísimo árbol original que trajeron de India hace más de dos mil años. Sea verdad lo del bulbo o no, vas a ver a mucha gente rezando y dejando ofrendas. Nosotros nos encontramos con una señora en estado de trance total revoleando la cabeza en círculos por varios minutos mientras gritaba sus plegarias.

Sigiriya

La famosa Roca del León de Sigiriya es el atractivo más reconocible de Sri Lanka; una enorme estructura que se formó con el magma de un antiguo volcán y fue tallada con forma de león en el s. V, para representar que las palabras de Buda son tan poderosas como el rugido de este animal.

Para llegar hasta la cima hay que subir 1200 escalones (o eso dicen, porque no los contamos), pero a mitad de camino hay un golpe de motivación, cuando aparece lo que para nosotros es la gran estrella de Sigiriya; unos maravillosos frescos pintados en las paredes de una cueva, representando ninfas celestiales.

Pasando estos frescos está la Mirror Wall, una pared donde dicen que el Rey podía verse de lo pulida que estaba. Los años pasaron, y desde el s. VI que le vienen haciendo grafittis a la pobre pared que ya es un mamarracho. Ahora está protegida, así que ya nadie más puede hacer su colaboración a la historia de Sri Lanka.

Pero no se podría llamar “La Roca del León” a un lugar que sólo tiene unos frescos de mujeres en pechos y una antigua pared rayada; ya casi en la cima, llegamos a una terraza donde quedan los únicos restos identificables del antiguo león: sus grandes garras. Pasamos por medio de éstas para seguir subiendo hasta la cima, donde según los carteles se encuentran los restos del palacio del rey Kassapa, aunque otras versiones dicen que nunca hubo un palacio sino que lo que se encontraba era un templo budista para meditación. Si acá hubo un palacio, un templo o un almacén, no lo sabemos, pero lo que sí comprobamos es que las vistas desde lo más alto son increíbles. Una frondosa vegetación de verde intenso cubre todo el paisaje.

sri-lanka_3181_600x450Polonnaruwa

Polonnaruwa fue la capital de Sri Lanka después de la caída de Anuradhapura. El complejo arqueológico es bastante más chico que éste, lo que lo hace más fácil para recorrer, además de estar mejor conservado. De los tres lugares del “Golden Triangle”, fue el que más justificó la entrada, cosa que no quita que igualmente se hayan ido totalmente de tema con el precio.

Lo que más se destaca son el Vatadage, una estructura que parece un mini-coliseo budista y tenía la función de proteger una pequeña estupa en el interior, y el Gal Vihara, que es un conjunto de cuatro estatuas de Buda talladas en piedra que se encuentran en perfecto estado de conservación.

Saliendo del complejo principal, seguimos por la costanera viendo el atardecer, a los pescadores y a mucha gente bañándose, hasta llegar a Potgul Vihara, unas ruinas que están más al Sur, donde muy cerca encontramos la misteriosa estatua de Parakramabahu I, un rey con algo entre sus manos. Nadie sabe bien si el rey en realidad es el que suponen, y menos qué es lo que está sosteniendo. Algunos dicen que es un libro, otros que es una porción de papaya, y para nosotros claramente es una tira de asado.

Kandy

Kandy es la segunda ciudad más grande del país y famosa por el Templo del Diente (Sri Dalada Maligawa), que dice alojar una de las reliquias más importantes para el mundo budista: un diente de Buda, motivo de peregrinación para los fieles locales, que intentan visitar el templo al menos una vez en su vida. Parece que no le dejaron ni un pelo ni diente a Siddartha Gautama, porque ya estuvimos en varios lugares que guardan estos recuerdos.

Sacando el templo, no le encontramos demasiado encanto a la ciudad. Al estar rodeada por naturaleza y a una altura de 500 mts, el clima es mucho más tolerable que en la zona de la costa, y el lago artificial hace que al menos tengas un lugar donde relajarte en el medio de la ciudad. Pero los condimentos urbanos más pesados también están; tráfico anárquico, bocinazos incesantes, basura y aire viciado de smog.

– Por la misma calle del National Museum, subiendo una pequeña colina, está el Kandy Garrison Cemetery, un pequeño cementerio de la época colonial, donde la mayoría de los restos son de jóvenes británicos. No esperes encontrarte con el Pierre Lachaise (ni con el Cementerio de Recoleta), pero es un lugar muy simple y tranquilo, en el que podés relajarte un poco del caos que es la ciudad.

Dalhousie (Adam’s Peak)

Dalhousie es el pueblo en la base de Adam’s Peak, el monte más venerado del país, de estatus sagrado para el budismo, cristianismo, islam e hinduismo. La época de peregrinaje es de Diciembre a Mayo, pero durante los días de luna llena (Poya Day) son miles los fieles que hacen la caminata, ya que es particularmente auspicioso. Fuera de estos meses el camino no está iluminado, por lo que hace falta llevar una buena linterna.

En total son 2243 metros, o más de 5000 escalones hasta la cima, donde un pequeño templo espera. Pero lo importante acá no es el templo en sí, sino el valor espiritual de la

Nuwara Eliya

Menos caótica que otras ciudades, Nuwara Eliya parece ser la ciudad más agradable para vivir de todas las que conocimos en Sri Lanka. Digamos que esto tampoco la hace una candidata para mudarnos algún día, pero al menos le damos crédito por ser un poco más limpia y ordenada que Colombo, Kandy o Negombo, y por su hermoso paisaje de colinas y plantaciones de té apenas alejarnos un poco de la ciudad. Los británicos parece que también coincidieron con nosotros, y la hicieron su refugio para escapar del terrible calor cuando plantaron bandera en la isla. Todavía quedan algunos edificios coloniales como la Post Office, el Hill Club, National Bank y el único hipódromo del país.

Si hay algo que caracteriza a Sri Lanka en el mundo es su famoso té, el cual se produce principalmente en la región conocida como Hill Country, que es la zona alta ubicada en el centro del país.

98-acres-resortElla

Un pequeño pueblito entre montañas y plantaciones de té, Ella no es un lugar donde venir a buscar grandes emociones, sino para relajarte y recorrer los alrededores. Como Sigiriya, la distribución es de una única calle con negocios de los dos lados, la mayoría de ellos orientados a los turistas y cobrando precios más altos que en otros lugares donde estuvimos.

Dowa Temple, que queda a 6 kilómetros de Ella. Lo que llama la atención de este histórico templo es la imagen de Buda de 4 metros de alto que está tallada en una roca de los alrededores.

Costa Sur (Mirissa, Galle y más)

Plantaciones de té y playas de arena dorada son el gran imán turístico de Sri Lanka. Después de recorrer las montañas del centro de la isla, nos vamos para el Sur, en busca de mar, uno de los pueblos coloniales holandeses mejor conservados de todo Asia, un templo que te lleva por los pasillos del infierno y pescadores con una técnica tan única como excéntrica.

Unawatuna y Hikkaduwa son las playas más turísticas de la Costa Sur, por lo que preferimos quedarnos en Mirissa, un lugar más tranquilo, con playa de postal y donde encontramos alojamiento barato. Desde acá, hicimos base para visitar otros lugares a lo largo de la costa.

Stilt fishermen

Algo que llama mucho la atención en esta zona son los llamados stilt fishermen, que es una forma tradicional de pesca única de Sri Lanka. Los pescadores pasan horas balanceándose sobre un poste con una barra transversal que usan como asiento. El poste (petta), lo clavan en los corales de la orilla, a dos metros de altura y con una bolsa de plástico atada a éste para la recolección, en una técnica que no parece vaya a durar por mucho tiempo más.

pescadores-tradicionales-de-sri-lanka-2Galle

Galle es la ciudad más grande de la Costa Sur y es totalmente distinta a cualquier otro lugar del país. La primera impresión es la de la típica urbe ceilanesa; caótica y con un tránsito descontrolado, pero todo cambia cuando pasamos las murallas del fuerte y nos adentramos en la parte antigua, una maravillosa porción de historia magistralmente preservada.

El Fuerte de Galle fue construido por los portugueses en 1558, pero los holandeses le dieron los rasgos distintivos que lo hacen tan fotogénico. Dentro de la zona amurallada hay templos, mezquitas, iglesias, varias oficinas gubernamentales, hoteles boutique y negocios; todos con el mismo estilo arquitectónico. Un tercio de las propiedades dentro del fuerte pertenecen a extranjeros: artistas, fotógrafos, escritores y diseñadores. Se puede caminar por las paredes del fuerte que se encuentran intactas, o visitar la Iglesia Holandesa Reformada, donde el cuidador te recibe con su palabra santa: “Saquen fotos, firmen el libro de visitas y dejen su donación”.

northern-sri-lanka-264743Templo Wewurukannala

Todos alguna vez nos preguntamos qué hay después de la muerte… este templo nos muestra su particular versión. Es una bizarra mezcla de templo budista con casa del terror, donde podemos ver de cerca el lado satánico de lo que nos espera a todos los pecadores.

Tiene una primera sala con varias esculturas budistas, y otra que representa el infierno, bien explícito, con demonios cortando una persona a la mitad con un serrucho, otros siendo cocinados en una cacerola, etc; todo a tamaño real para ser más gráficos. En esta misma sala hay un largo pasillo para que encontremos nuestro pecado y veamos la atrocidad que nos corresponde (en nuestro caso nos esperan cosas terribles por comer carne). En este pasillo no hay esculturas sino dibujos, algunos de muy buena calidad y otros en los que se nota el cambio de artista y parecen hechos por nenes de una escuela primaria. A la salida del infierno se hace la luz: una enorme figura de Buda nos espera para darnos la paz que necesitábamos.

El templo está en Dickwella, a 30 kilómetros de Mirissa. Primero tomamos un colectivo a Matara, y desde acá otro a Tangalle via Beliatta. Una vez que el bus llega a Dickwella, se desvía para adentro y desde ahí son menos de 2 kilómetros. Lo mejor es avisarle al boletero o a otro pasajero para que te indiquen dónde bajar.